Ponerse en sus zapatos: (des)encuentro generacional en Malasaña

[Exterior, noche, una calle de Malasaña, pongamos Velarde]

M. ha salido a fumar afuera del bar Laberinto. Cuenta 50 tacos –tirando por lo bajo–, luce chupa de cremalleras de las que se quedan de pie al tirarlas sobre la mesilla, camiseta blanca de Ramones, vaqueros –color vaquero, como debe ser un jodido vaquero– con dobladillo, y botas militares de mili y Rastro. Los pelos que le quedan son rebeldes, como los del menda de Los Enemigos antes de ser calvo del todo. Es un tío tocho, fuma despacio, apoya una sola bota de espaldas a la pared y parece que llevara ahí desde el 89, en la misma postura. Cualquier día llega un millenial a hacerse un selfie con la pared tageada y el M. de atrezzo.

Mucha Chavala viene de risas desde la tienda de las gorras de la calle de al lado. El plumas deja ver la cami escotada de Yung Beef.

–¡Eeeeh!, ¿Tienes fuego viejo?

M. no se da por aludido y mira alrededor

–Perdoooona, no tendrás por ahí un mechero.

–Menudas uñas largas llevas niña, ¿con eso puedes sujetar el piti? Alarga la mano y le ofrece fuego

–Claro viejo, ¿las uñas? Siempre las he llevado así, hace poco me contaron que uno que llaman “el filósofo del trap” dice que las llevamos larguísimas como símbolo de estatus, como

queriendo decir que las chicas de Villaverde cuando no necesitamos hacer ya trabajos manuales lo dejamos clarito con las uñas por delante. Pero no sé, yo soy de Retiro…

–¿Trap?, ¿qué mierda es eso del trap?

–¿Cómo que qué mierda VIEJO?

Se mantienen la mirada como Hulk Hogan a El Último Guerrero [referencia para M.] o como C. Tangana a Yung Beef [referencia para Mucha Chavala]

La escena que acabamos de narrar es real, sucedió una noche en la calle Velarde y, con alguna que otra variación, sucederá de nuevo esta noche, y, de nuevo, la semana que viene. O no, pero podría.

Recuerda mucho a la campaña Beefeater RESP3CT, llevada a cabo el pasado mes de mayo, en la que aparecen parejas aparentemente dispares en gustos disfrutando en distintos festivales de música. El resultado es un conflicto descacharrante entre sus protagonistas (Indie vs Trapera, Guiri vs Vasco o Pureta vs Postureta) que, sin embargo, acaba en abrazos lleno de buenos sentimientos, a lo peli de Capra, a lo fase moñas de una borrachera, a lo cena de navidad de la plantilla de Bricomanía… toda una declaración de intenciones a favor del respeto mutuo, la comprensión y la necesidad de ponerse en los zapatos del otro…sin perder el humor.

Os invitamos a ver algunos de los vídeos de la campaña, que dan para unas buenas risas y alguna reflexión:

Indie vs Trapera en Primavera Sound Barcelona:

Guiri vs Vasco en BBK Live:

o Pureta vs Postureta en Dcode:

[Exterior, noche, una calle de Malasaña, pongamos Velarde]

M. y Mucha Chavala charlan con el puerta del garito de enfrente, La Vía Láctea, mientras se echan un piti. Los tres están descojonados.

–Venga viejo, que la camiseta esta de los Ramones es la más vendida en el H&M

M. se ríe y el puerta, enfundado en la camiseta de Los Planetas le dice a la trapera, “tú no te rías, que solo es cuestión de tiempo: nuestras camis también son carne de instagramer pija”.

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