Frío, ausencia de colas y visita del perro de Albert Rivera en la mañana electoral de Malasaña

Lucas, la mascota que popularizó hace una semana el líder de Ciudadanos, fue la única nota de color en una jornada gris, sin la afluencia de votantes de hace seis meses

Pablo Sarrión, junto a su perro Lucas | ANTONIO RUIZ

Los perros suelen visitar con frecuencia la Plaza del Dos de Mayo, pero cada domingo electoral, en la única zona verde de Malasaña,  solía destacar uno por encima del resto de chuchos y canes con pedigrí: Pecas, la mascota de Esperanza Aguirre, que nunca faltaba a su cita -siempre con su correa de bandera de España- acompañando a la expresidenta hasta el colegio que albergaba las urnas.

Pero Pecas falleció a finales de mayo, víctima de un atropello. Y parecía que este 10 de noviembre no iba a haber protagonismo electoral perruno en el corazón de Malasaña. Entonces llegó Lucas, el can que elevó a la fama Albert Rivera hace unos días, al publicar un vídeo junto a él en su perfil de Twitter que -por decirlo de modo suave- no pasó desapercibido.

El perro lo había llevado su dueño, Pablo Sarrión, que ejercía como apoderado de Ciudadanos en el colegio Pi i Margall y también intentaba abrigar al animalillo del frío intenso envolviéndolo en su abrigo marrón, mientras recibía carantoñas de los que por allí pasaban, ajeno al descalabro electoral que acechaba al partido de Rivera. Militante de la formación naranja, Pablo cedió a su mascota el pasado domingo a su líder para que lo usara en su campaña electoral. Fue por un momento, pero lo justo para catapultarlo a la fama y que esta mañana fuera uno de los protagonistas en la plaza del Dos de Mayo.

A pocos metros de Lucas, en el instituto Lope de Vega, votaba la actual presidenta de la Comunidad de Madrid (y excommunity manager de Pecas), Isabel Díaz Ayuso. Lo hacía durante unas primeras horas de votación en las que las colas han brillado por su ausencia, algo muy diferente a lo que ocurrió en abril durante las anteriores generales.

Tímida cola de entrada al colegio electoral situado en el Lope de Vega, que desapareció poco después | SOMOS MALASAÑA

Aquel 28 de abril sucedió lo que los interventores de los partidos dijeron que no había ocurrido nunca en el barrio: colas para votar que empezaban en el Dos de Mayo y acababan en la calle San Andrés. Una afluencia de votantes que no se repetirá en noviembre y que coincide con los datos generales de descenso en la participación de varios puntos.

Según datos del Ministerio del Interior, en la Comunidad de Madrid, a las 14.00 había votado el 41,01% del censo (1.957.868 personas), mientras que el 28A lo hicieron el 43,61% (2.070.948 votantes). En el resto de España, la media de participación es algo menor y se sitúa en el 37,93%, frente al 41,49% de hace seis meses.

1 Comentario

  1. @capitan_malasana

    Malo, que la noticia de estas elecciones sean los perros y no los votantes.

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