Los espacios autogestionados de Madrid se unen ante el «acoso de las instituciones a los centros sociales»

Reivindican su derecho a ser considerados "sujetos políticos de la ciudad", con una "legitimidad basada en el trabajo colectivo para el beneficio común"

Acto de presentación de la Red de Espacios de Madrid Autogestionados, en el Solar de Grilo | FOTO : REMA

Este domingo se presentó en sociedad la Red de Espacios de Madrid Autogestionados (REMA), en un acto en el que estuvieron presentes 22 centros sociales y espacios comunitarios que han decidido unirse «para defender el derecho de todas a la ciudad», iniciando un camino en común «en defensa de un Madrid más humano y solidario», según manifiestan.

REMA surge en un momento especialmente complicado para el tipo de espacios que reúne, con el Ayuntamiento de Madrid en cruzada declarada en contra de las okupaciones ciudadanas de lugares, la cual ha tenido sonadas consecuencias recientes como los cierres de proyectos sociales consolidados como La Ingobernable o La Dragona y que proseguirá con el próximo desalojo del Solar de Grilo, que fue el espacio elegido para dar a conocer la existencia de esta red ciudadana.

«Se está recrudeciendo el acoso de las instituciones a los centros sociales, espacios autogestionados, comunitarios y de gestión ciudadana, que llevan contribuyendo desde hace muchas décadas a la construcción solidaria y democrática de los barrios de Madrid», indican desde REMA en el manifiesto con el que justifican su constitución, que tiene como objetivo la «defensa colectiva de su derecho a participar activamente de la vida de la ciudad» como espacios que buscan ser reconocidos como «sujetos políticos de nuestra ciudad», con una «legitimidad basada en el trabajo colectivo para el beneficio común».

Miembros de los 22 espacios autogestionados que participaron en la presentación de la red | FOTO: REMA

Los espacios que por el momento dan forma a REMA, firmando su manifiesto constitucional, son: Espacio Vecinal Autogestionado La Flor, CSO Atalaya, CSA La Piluka, Casa de Cultura y participación ciudadana de Chamberí, CS La Ingobernable, La Enredadera de Tetuán, La CABA, Centro Social Seco, Espacio Sociocultural La Salamandra, EVA (Espacio Vecinal de Arganzuela), La Yaya CSO, CS 3 peces 3, CSO La Traba, Esta Es Una Plaza, A.C. El Krisol, CCIC La Tortuga, CSA La Tabacalera, SPA Maravillas, La Villana de Vallekas; Escuela Popular Prosperidad, Eskalera Karakola.

La próxima baja

La elección del Solar de Grilo como lugar en el que realizar el acto fundacional de REMA, obviamente, no fue casual. Los diez años de proyecto comunitario que se lleva desarrollando en esa parcela de titularidad municipal del barrio de Universidad están a punto de acabar por la orden de desalojo inmediato dictada por el Ayuntamiento, que reclama ese espacio para cedérselo a la Comunidad de Madrid con el compromiso de ésta de construir en él el nuevo centro de salud que dará servicio a la zona.

«Cada espacio en peligro, cada cierre o desalojo no sólo supone una pérdida para la comunidad para la que trabaja sino para toda la ciudad», aseguran desde REMA, cuyos miembros creen que con voluntad política podría habérsele buscado otra ubicación al futuro ambulatorio médico de Malasaña.

 

MANIFIESTO REMA

En los últimos tiempos se está recrudeciendo el acoso de las instituciones a los centros sociales, espacios autogestionados, comunitarios y de gestión ciudadana, que llevan contribuyendo desde hace muchas décadas a la construcción solidaria y democrática de los barrios de Madrid. Estos espacios, creados desde la reivindicación ciudadana, la auto-organización, y a menudo desde una legítima desobediencia civil como forma de expresión colectiva del derecho a la ciudad, cuestionan las lógicas de un sistema que nos convierten a todas las personas en usuarias o clientes de una ciudad en la que deberíamos ser protagonistas principales de su construcción.

Muchos de estos espacios -centros sociales, espacios vecinales, centros comunitarios, plazas- nos reconocemos mutuamente como parte de una larga tradición colectiva común y unas prácticas compartidas desde la diversidad de miradas. Somos espacios horizontales, de construcción de democracia directa y autogobierno. Somos redes de apoyo mutuo, de cuidados y participación comunitaria. Somos espacios de lucha y resistencia ante las injusticias y desigualdades del sistema. Somos espacios cercanos, de barrio, alegres, rebeldes y combativos. Somos diversos, igualitarios, espacios seguros e inclusivos. Somos la única posibilidad para muchas personas de acceder a una cultura y a un ocio alternativo no mediados por el interés comercial. Somos espacios rescatados colectivamente de la especulación o del abandono de la administración para el beneficio común. Somos espacios autogestionados donde la cooperación y la comunidad sustituyen a la competitividad y el progreso individualista. Somos lugares donde se promueve el pensamiento crítico y se ponen en marcha alternativas a las insuficiencias del modelo actual de sociedad. Durante todos estos años estos espacios hemos generado una enorme riqueza colectiva a la ciudad de Madrid, una riqueza real que no se mide en beneficios comerciales sino en un patrimonio común incalculable de valores de solidaridad, innovación, inteligencia colectiva, sostenibilidad y justicia social que han convertido nuestra ciudad en un lugar un poco menos inhóspito y más humano. 

Frente a la campaña mediática para desprestigiar a nuestros espacios y a la persecución desde las instituciones, queremos hacer un llamamiento a la vecindad de Madrid, a todos los movimientos, plataformas, colectivos y asociaciones que participan o han participado de estos espacios, a todas las organizaciones que trabajan por crear una sociedad más justa y sostenible, y a todas las personas que no se conforman mostrándose pasivas ante las decisiones de los poderes políticos y económicos: no se trata de la supervivencia de un espacio en concreto sino de la defensa de un patrimonio que pertenece a la comunidad y que hoy más que nunca es el necesario contrapeso al retroceso en políticas sociales, de igualdad, ambientales y de participación democrática en nuestra ciudad. Cada espacio en peligro, cada cierre o desalojo no solo supone una pérdida para la comunidad para la que trabaja sino para toda la ciudad. Debemos defender con determinación no solo la continuidad de estos espacios, sino su reconocimiento como sujetos políticos de nuestra ciudad y su legitimidad basada en el trabajo colectivo para el beneficio común.

Defendamos colectivamente estos espacios y, en consecuencia, el derecho a construir en conjunto una ciudad mejor. Sigamos tejiendo sueños para demostrar que otro mundo es posible.

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5 Comentarios

  1. Diana

    ¿Espacios autogestionados? ¿Acoso de las instituciones?… jajaja Sois la caña. Espacios okupados… Las instituciones haciendo que se cumpla la ley y desalojando okupas, sean de la ideología que sean. El que quiera un centro social que se monte una cooperativa, pague una cuota y pague un alquiler. Jetas!! Que sois muy jetas!! Todos fuera.

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  2. URKO

    Somos malasaña a favor de la ocupación y en contra de la mejora del barrio por el turismo y los pisos turísticos…que quede claro el sesgo del periódico digital.

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  3. Juan

    somos malasaña se preocupa más del movimiento okupa que de los problemas de los vecinos. Por cada noticia sobre las calles, los ruidos o el botellón hacen tres a favor de los okupas (siempre y claro que los okupas sean de izquierdas por supuesto, la okupación si es de derechas es mala y la propiedad privada buena, si la okupación es de izquierdas pues ya la cosa cambia. En fin, seguid así amiguis y al final solo os leerá pablo iglesias desde la cárcel por recibir dinero de venezuela

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    • Carapapa

      Para no gustarte este periódico estas aquí comentando todo el día, Juan

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      • Diana

        A mi tampoco me gusta el sesgo de «Somos Malasaña», pero entro, leo y comento, porque es mi barrio y porque quiero.

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