Hogar Social Madrid, ocho meses esperando el juicio para desalojar a los neonazis de Cristino Martos | Somos Malasaña

Hogar Social Madrid, ocho meses esperando el juicio para desalojar a los neonazis de Cristino Martos

El Ministerio de Trabajo, propietario del edificio que ocupó esta organización el pasado mes de noviembre, volvió a denunciar la acción en el mes de abril

Carteles en una calle de Malasaña en contra de la presencia del Hogar Social Madrid | SOMOS MALASAÑA

«Se está a la espera de juicio oral». Es la única información que transmite el Ministerio de Trabajo cuando se le pregunta sobre cuándo resolverá la ocupación del edificio estatal situado en la plaza de Cristino Martos 4, ocupado por la organización neonazi Hogar Social Madrid.

El Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social denunció los hechos el pasado 3 de noviembre, día de la ocupación. El juicio por usurpación tenía fijada la primera vista para el 26 de marzo, pero las acciones judiciales no prosperaron y la entidad gubernamental volvió a reiterar la denuncia el 10 de abril, «con objeto de recuperar la posesión del citado edificio», responden.

La presencia de la organización ultraderechista, caracterizada por sus discursos racistas y de odio, ha inquietado en un vecindario de gran riqueza multicultural y que votó mayoritariamente a la izquierda en las últimas citas electorales. Las últimas noticias de una presunta violación no hacen sino aumentar la alerta para unos vecinos que han pedido que los neonazis sean expulsados en diversos actos.

El edificio de Cristino Martos 4 estaba cedido a CCOO por el Ministerio de Trabajo. El sindicato lo devolvió en abril de 2015 debido a su pésimo estado de conservación, ya que presentaba problemas de aluminosis, debido a la carbonatación de su estructura. «Desde esa fecha el edificio quedó vacío y cerrado, para preservar la seguridad», explica el Ministerio de Trabajo.

La última incursión de corte nazi en Malasaña se remonta al año 2016, cuando Hogar Social convocó una manifestación contra los inmigrantes, con final en el Dos de Mayo. Entonces la protesta generó una ola de indignación en el barrio que acabó con una gran tensión, lanzamiento de huevos y besos gays frente a los manifestantes.

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2 Comentarios

  1. Paula

    Lo que nos faltaba. Botellón, meadas, suciedad, pisos turistícos y, ¿nazis? ¡Qué barrio!

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  2. Vecino

    Qué buen centro de salud, incluso de especialidades, se podría poner allí para el barrio… Salud en vez de odio y nazis, la ecuación parece clara.

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