Cómo puedes mejorar tu empatía

¿No son ni una ni dos las personas las que te han reprochado alguna vez falta de empatía? Nuestra psicóloga, Monica Manrique, nos da unas sencillas claves para reaccionar ante una crítica que reconocemos y que queremos cambiar

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Varias personas importantes en mi vida me han dicho que soy poco empática, pero no sé qué hacer para mejorar. ¿Cómo puedo conseguirlo?

Mi psicóloga – Mónica Manrique
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“La inatención mata la empatía. El primer paso para la compasión es darse cuenta de la necesidad de otra persona. Todo comienza cozn el simple acto de atención”. Daniel Goleman

Brené Bron, en su libro Creía que solo me pasaba a mí (pero no es así): La reivindicación de la autenticidad, el coraje y el poder frente al perfeccionismo, la inadecuación y la vergüenza (2012) cita a Teresa Wiseman para hablar de los cuatro aspectos que podemos trabajar para mejorar nuestra empatía.

1. Tener la capacidad de ver el mundo como lo ven los demás

“Si hay un secreto del éxito, reside en la habilidad de ver el punto de vista de la otra persona, así como desde el propio.” Henry Ford

Hace referencia a ser capaces de “cambiar el punto de vista”. Es como si cada uno/a de nosotros/as viera el mundo a través de unas lentes o filtro. Estas lentes representan quiénes somos y las perspectivas desde las cuales percibimos. Algunas cambian constantemente y otras nos acompañan a lo largo de nuestra vida. Se suele decir que dos personas no leen el mismo libro, y es verdad, cada uno/a lo leemos con lentes distintas. Mucho de lo que vemos depende de quiénes somos, de nuestros genes, de nuestro aprendizaje, de nuestras expectativas, etc. Es más, una misma persona tampoco lee dos veces el mismo libro, porque las lentes con las que percibimos el mundo también cambian a lo largo de la vida.

Para mejorar mi empatía tendré que ser capaz de ver la situación a través de sus ojos. Pero cuidado, identificarse en exceso con la otra persona es igual de contraproducente como no identificarse en absoluto. La idea es no aferrarse a una única manera de ver las cosas sino ir, poco a poco, ganando flexibilidad para ser capaces de enfocar con lentes distintas una misma situación. Tenemos que asumir que lo que vemos es una visión del mundo, no la única.

2. No juzgar

“No me gusta ese hombre. Necesito conocerlo mejor.” Abraham Lincoln

Todos/as juzgamos mucho. Y casi siempre juzgamos a terceros/as sobre temas importantes para nosotros/as. Brené Brown (2007) nos cuenta cómo la vergüenza, el miedo y la ansiedad son importantes incubadoras de juicio. Cuando sentimos vergüenza, miedo o ansiedad se nos hace imposible no juzgar.

¿Sobre qué temas juzgamos a los demás? Según las investigaciones de Brené Brown, los hombres se comparan en éxito económico, intelecto y fuerza física (lo que consideran medidas de poder) y las mujeres tienden a hacer juicios sobre la adicción, la crianza de los/as hijos/as y las aventuras amorosas.

El circulo vicioso que, según esta investigadora, perpetúa el hábito de juzgar es: “Cuando alguien nos critica nos sentimos heridos/as y avergonzados/as, y entonces juzgamos a otros/as para sentirnos un poco mejor.” Por esta razón, si queremos dejar de juzgar a los/as demás tendremos primero que conocernos y comprendernos a nosotros/as mismos/as, para poder así conocer y comprender a los/as demás.

3. Entender lo que siente la otra persona

“La más básica de las necesidades humanas es entender y ser entendido. La mejor forma de entender a las personas es escucharlas.” Ralph Nichols

Antes de ser capaz de entender lo que está sintiendo el/la otro/a tendré que ser capaz de identificar y comprender lo que estoy sintiendo yo. También nos podemos nutrir en sentido inverso, muchas veces entender lo que siente otra persona nos ayuda a comprendernos mejor a nosotros/as mismos/as. El proceso de ser cada vez más empático con los demás va de la mano con el proceso de ser cada vez más empático con uno/a mismo/a. Si me juzgo con mucha dureza es probable que también lo haga con los demás y viceversa, si juzgo a los demás, tarde o temprano ese dogmatismo de “cómo deberían ser las cosas” se volverá en un auto juicio rígido contra mí. Será como escupir hacia arriba y esperar a que me caiga en la cara.

4. Comunicar a esa persona que entiendo lo que siente

“Todos tenemos empatía y quizás no todos tienen el coraje para mostrarla.” Maya Angelou

Una parte fundamental de la empatía es hacer saber al otro/a que entendemos cómo se siente. A veces nos saltamos este paso, pero es importante transmitir al otro/a de manera explícita que le comprendemos.

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