Malasaña celebrará campanadas alternativas de Nochevieja desde la iglesia de San Ildefonso

El céntrico barrio de la capital se postula como alternativa a las de la Puerta del Sol. El 31 de diciembre los vecinos están llamados a comerse las uvas juntos, en la plaza, gracias a una iniciativa que parte de un particular pregonero y que tiene como cómplices necesarios a un cura y a un campanero

Lope de Aixela, en la torre de la iglesia de San Ildefonso con la campana 'San Ildefonso', que será con la que se den las campanadas de fin de año | FÉLIX RENEDO (@tufelisuco)

Dar la bienvenida al nuevo año al ritmo de las campanas de la iglesia de San Ildefonso. Esa es la sorprendente propuesta que nace este año en Malasaña con el objetivo de contribuir a hacer barrio y de ofrecer una alternativa a los vecinos que no deseen tomar las uvas en sus hogares, frente al televisor, ni -aún estando muy cerca- hacerlo adentrándose en las multitudes que abarrotarán una vez más la Puerta del Sol.

La idea surgió como una simple ocurrencia de Lope de Aixela, un peculiar vecino empeñado en que los habitantes de Malasaña se conozcan entre sí. Tras calibrar la generosidad de los malasañeros con su propuesta de pernoctar durante 101 noches en distintas casas del barrio, metido en la piel de un peregrino urbano, Lope comenzó hace poco a ejercer de pregonero, voceando noticias que crean comunidad por las calles de la zona. En esas andaba metido cuando pensó en dar un pregón que resumiera lo que ha sido el año 2018 y que insuflara ánimos para afrontar el 2019. Para ese pregón no habría mejor marco que la celebración, con campanadas incluidas, de la Nochevieja, confiesa haber pensado.

Detalle de la campana llamada San Ildefonso, que será la que marque la llegada del nuevo año | SOMOS MALASAÑA

Pedro Luis López García es otra de las personas clave para que Malasaña vaya a tener sus propias campanadas este año. Párroco de la iglesia San Ildefonso, tuvo el valor de decir un «Sí» casi inmediato a la propuesta que le planteó a bocajarro un Lope de Aixela al que sólo conocía de haberlo visto por la calle: «¿Celebrar la llegada del nuevo año al ritmo de las campanas de nuestra iglesia, por qué no? Te voy a presentar a nuestro campanero y lo hablas con él», cuenta Lope que le dijo.

El hecho de que la parroquia de San Ildefonso tenga su propio campanero es algo muy poco conocido, tanto como asombroso en un Madrid en el que hace muchos años el oficio se perdió con la electrificación de los toques de campana y a las torres de los templos, mal conservadas, ya no sube casi nadie. La existencia de Luis Baldó Blanco, campanero vocacional que reivindica la cultura del toque manual de las campanas, es otra de las claves para que esta propuesta de campanadas de Malasaña se convierta en realidad. Él será quien, moviéndose entre las dos torres gemelas de San Ildefonso el 31 de diciembre, anunciará la llegada de 2019: en una de ellas, la del reloj, se encuentran las dos campanas en las que sonarán los cuartos y el carrillón, mientras que en la que da a la plaza está situada la campana llamada San Ildefonso, que será la que utilice para dar los 12 toques que den paso al año nuevo.

Lope de Aixela (dcha), promotor de la iniciativa, y el campanero Luis Baldó, en la torre de San Ildefonso | FÉLIX RENEDO

«No tenemos ni idea de cuántas personas pueden sumarse a esta iniciativa el 31 de diciembre», comenta un ilusionado Lope de Aixela, «espero que sean muchas pero, en cualquier caso, el hecho de que seamos capaces de materializar esta idea me parece un éxito en sí mismo. Ojalá tenga una buena aceptación entre los vecinos y se animen a juntarse en la plaza, donde tenemos previsto estar desde las 23.00 para preparar con tiempo la llegada del nuevo año y dar un breve y animoso pregón. Tras las campanadas, que cada cual tire para donde quiera, aunque no descarto que se formen grupos y sigan haciendo barrio juntos por los bares de la zona».

De momento, Lope de Aixela cuenta con el respaldo de un pequeño grupo de colaboradores y distintos colectivos sociales activos en el barrio han sido invitados a participar en una iniciativa sin parangón en el centro de Madrid. Como buen pregonero, él mismo comenzará a recorrer las distintas calles de la zona en los próximos días anunciando a la antigua usanza la noticia de que Malasaña celebrará este año sus propias campanadas.

De la propuesta de estas campanadas, que surgen con la ambiciosa intención de perpetuarse, nos llega el recuerdo de otras que se estuvieron celebrando de manera mucho más informal en la esquina de las calles Jesús del Valle con Espíritu Santo los años 2014, 2015 y 2016. Aquellas celebraciones, organizadas por el grupo artístico Madrización Cambio Perceptivo, con proyecciones desde el espacio Vértice Curvo, no congregaban más que a un puñado de personas pero constituyen un precedente más que interesante.

Galería de imágenes de Félix Renedo (pincha sobre ellas para verlas ampliadas)

Más Navidad:

17 Comentarios

  1. Virginia

    Pues mi pregunta es si sigue en pie la iniciativa. A mi me hace ilusión bajarme a una plaza del barrio a tomarme las uvas. Me lo estaba imaginando bonito, con gente pero no excesivamente lleno. Cierto es que leyendo vuestros comentarios (un poco bordes también, eeeh) da miedito en lo que se puede convertir este asunto a largo plazo. Pero bueno tampoco veo que ese sea el problema, pues gente de fiesta en el barrio, pues de toda la vida. Yo creo que la amenaza es que se está quedando vacío de vecinos reales, por los precios, por airbnb y por otras malas prácticas en general. Sin vecinos los comercios de productos del día a día no prosperan, y las fincas con pisos vacíos no tienen más que problemas. De otros dos narcopisos me enteré ayer, en fincas cercanas a la mía, y me dió un bajón increible. Que triste joder. Así que, bajéis o no a las uvas yo os deseo a todos l@s «vecin@s reales» feliz entrada de año!

    Responder
    • Alberto

      Venga animo, no podemos dejar de presionar para que sea un barrio para los vecinos y no para el botellon, para turistas de finde, para los narcos, para los vandalos o los especuladores. Y no tener que volver a oir: «pues ya sabes donde ibas a vivir». Porque en Malasaña, antes de baretos, movida y botellon han estado siempre los vecinos… no hemos llegado despues. Y lo del pregonero, pues eso, que podia haber tenido mejor idea, que le hubiera servido igualmente para promocionarse y sobre todo para hacer visible la lucha del barrio.

      Responder
  2. Diana

    ¿Y este señor no se puede dedicar a jugar a la play, o a las cartas, o a leer, como hace todo hijo de vecino cuando se aburre? ¿Es necesario que se ponga a «idear» historias para complicarnos todavía más la vida a los vecinos de Malasaña que estamos HARTOS DE GENTE, HARTOS DE FIESTA, HARTOS DE BOTELLÓN, HARTOS DE MEADAS, HARTOS DE GRAFITIS, HARTOS DE SUCIEDAD Y HARTOS DE JOLGORIOS Y ALGARABÍAS VARIAS!… Te has lucido Lope. Monta la fiesta en tu casa.

    Responder
  3. vicente

    ¿y quien es este tipo para decirnos cómo integrarnos y cómo vivir en el barrio?
    no queremos uvas en malasaña!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Responder
  4. Vecinodeapie

    Me parece buena iniciativa, integradora y para visibilizar un barrio unido celebrando el cambio de año.
    En estos tiempos de autodestrucción masiva, me encanta escuchar propuestas creativas, constructivas que nos hagan a todos evolucionar y seguir adelante.
    Que haya gente pasada de rosca con la realidad diaria, no quiere decir que se falte al respeto a las personas. Eso no es aceptable.
    Dejemos rencores y tomemos las uvas juntos, pidiendo para el nuevo año cambios y arrimando el hombro para que esos cambios florezcan.
    Con respeto, por los vecinos (todos), celebremos estar juntos y en el barrio.

    Responder
    • Alberto

      Mejor dejar el barrio tranquilo, no atraer a mas gente, y que se sigan tomando las uvas en Sol. Ya sabemos que iban hacer despues de uvas… ¿Hay algun infeliz que piense que solo iban a estar los vecinos?

      Responder
  5. Gog

    Lope propone campanadas y nada más, para que la gente baje a tomarse las uvas con sus vecinos.
    El barrio ya va a estar hasta arriba de gente por sus bares poco después, no veo el problema aparte de la remota posibilidad de que lleguen a la plaza 3000 personas de repente sólo para las uvas

    Responder
    • Gog

      Me autorespondo para afear los comentarios de los irrespetuosos. Os falta educación a raudales. Este señor no hace ningún daño a nadie pero vosotros se lo hacéis a él o pretendéis hacérselo. Puede gustaros más o menos el estilo de sus iniciativas, pero las tiene, y buscan humanizar el barrio, que falta le hace.
      No es él quien hace daño al barrio, sino la masificación, el excesivo número de bares, la turistización, la burbuja inmobiliaria y de consumo, la falta total de respeto hacia los vecinos, los horarios y la vía pública en general.
      No os veo cargar contra nada de todo eso. Lope puede conseguir o no conseguir lo que se propone pero daño no hace.
      Y es una propuesta, nada más. Propuestas para humanizar y hacer habitable el barrio es lo que hace falta. Si vuestro individualismo no os deja ver más allá, dejad a los que se mueven un poco por los demás porque, funcione o no, es un acto de generosidad lo que estáis criticando. Y de eso no andamos sobrados.
      Saludos

      Responder
      • Luis Suárez

        Muy bien. Entonces si damos por hecho que van a ir los cuatro gatos amigos de este friki con ansias de protagonismo, qué me estás diciendo? Que nos tenemos que tragar el ruido de las campanadas por el capricho ególatra de este personaje? En Malasaña somos muchos vecinos y no necesitamos que ningún pesado venga a molestarnos y a decirnos lo que tenemos y lo que somos.

        Responder
        • Gog

          Si tenemos en cuenta el carácter especial del evento… quizá se pueda debatir, ¿no?. Es una vez al año, es un momento este del cambio de año que lleva celebrándose ni se sabe la pila de años por lo que representa, que nadie que no esté enfermo, trabajando o sea muy mayor o muy pequeño para enterarse es ajeno. Yo no bajaré, pero el ruido que va a generar no va a desentonar con el que haya en todas las casas donde haya gente.
          No hablamos de un lunes-martes cualquiera, ojo.
          Quejarse del ruido de un pregón, de doce campanadas y de aplausos y jolgorio popular me parece absurdo esa noche. Máxime siendo la noche y el lugar que es, donde vas a tener ruido 24 horas. No va a notarse mucho si hace campanadas, pregón o canta el cumbayá.
          Pero es mi punto de vista.
          Repito, no veo esta beligerancia contra el ruido del botellón, del trasiego constante de coches y personas buscando diversión… Para mí, que no soy psicólogo, subyace una especie de «odio» o falta de entendimiento que no comprendo.

          PD: Me encantaría ver tu cara si un vecino de allá donde estés en ese momento te exige que quites la tele y dejes de hacer ruido a las 23:00 de esa noche concreta, porque es lunes. Entiendo que hablarás en voz baja y brindarás por el nuevo año con vasos de plástico y susurros… ¡no te digo!

          Responder
      • Diana

        Estupendo. Criticamos que el barrio está masificado y viene este iluminado a montar un circo para que toda la gente que no cabe en Sol por las restricciones del Ayuntamiento (sólo dejan acceder a la plaza a 25.000 almas) se venga para San Ildefonso. ¡Genio! Nada más que decir. Veremos el día 1º como amanece el barrio.

        Responder
  6. Luis

    Pues esto hay que denunciarlo al Ayuntamiento o intentar hacer algo al respecto. En Malasaña estamos muy bien sin campanadas ni ruidos de más en nochevieja. Que los frikis dejen de creer que pueden hacer lo que quieran en el barrio porque ni es suyon ni nos interesa saber quienes son.

    Responder
    • archer

      Chico, que van a dar las campanadas, no van a estar toda la noche de fanfarria. Va a ser algo de barrio, para que la gente se baje y se una, me parece una iniciativa muy bonita y acertada.

      Responder
    • Joaquin

      No hables en plural como si representaras a alguien mas.

      Responder
    • Diana

      Estoy de acuerdo. Malasaña no necesita más fiesta y algarabía. Que se vaya con sus jolgorios a otra parte. Que hartura de gente aburrida por favor.

      Responder
  7. vecino

    jajajajaja ahora la contaminacion acustica de las campanas de las iglesias… se olvidan’
    jajajaj viva las campanas de los conventos e iglesias. jajajajaja
    cuando hay folklore la religion no molesta.

    Responder
  8. Jaime Martinez

    No entiendo nada, Primero os quejáis de la turistificacion de vuestro barrio, los turistas no os dejamos vivir y ahora queréis atraera todo el mundo en Nochevieja??
    De qué vais??

    Responder

Deja un comentario