Los niños del Pi i Margall, sin campamentos urbanos en verano por falta de alternativas y de voluntad en la administración | Somos Malasaña

Los niños del Pi i Margall, sin campamentos urbanos en verano por falta de alternativas y de voluntad en la administración

Los institutos cercanos se niegan a ayudar a las veinte familias del centro que necesitan un espacio por las obras en su actual colegio

Las familias de una veintena de niños del colegio Pi i Margall, situado en la plaza del Dos de Mayo, tendrán que hacer encaje de bolillos este mes de julio para conciliar el trabajo con la atención de sus hijos. La razón: que su colegio estará en obras durante todo el verano y no hay ningún otro que se ofrezca a acoger los campamentos urbanos que tradicionalmente se ofertaban cada año para ayudar a los padres y madres que trabajan mientras sus hijos ya están de vacaciones.

«¿Cómo se pretende que las familias puedan conciliar en verano?», se queja Alejandro, el presidente del AMPA de este centro. La asociación de madres y padres se encarga de organizar los campamentos de verano. Afirma que lo han intentado en todos los institutos cercanos, pero han obtenido un no por respuesta a su petición de cesión de un aula para alojar a los niños.

«La Consejería no nos da respuesta», lamenta a la vez que informa que el instituto Lope de Vega rechazó ayudar a los niños y sus familias «porque dicen que tienen que alojar oposiciones», explica Alejandro. Tampoco les acogerán en el instituto San Mateo «porque nos han dicho que el lugar no es un ámbito preparado para niños». Y el Cardenal Cisneros también ha escurrido el bulto «porque cambian de junta directiva». Los tres centros disponen, sin embargo, de espacios libres para acoger a los alumnos durante el mes de julio.

La Consejería de Educación echa balones fuera y afirma que se trata de una cuestión municipal, pero el Ayuntamiento solo dispone de otro colegio público cercano, el Isabel la Católica, que ya está ocupado durante el mes de julio por el programa Centros abiertos en inglés, del que se quedaron fuera por falta de plazas muchas de las familias que ahora buscan desesperadamente un lugar para sus hijos a precios asequibles mientras trabajan en verano.